Autopsia de un pañal

Aun no conozco madre que no examine con lupa el contenido de cada cambio de pañal. Consistencia, color, aroma.... Y ojo que un día sea de un color distinto al anterior! Que allá vamos todas en busca del Dr. Google para que nos ilumine con su sabiduría. Y por supuesto a poner nuestra duda por escrito en todo foro de mami o grupos de facebook que encontremos. Y ya si ponemos foto del pastel esa noche dormimos mejor.


Y es que el tema caca, pastel, plasta, mierda o como lo queramos llamar nos atrae cuales moscas. En todo muestrario de anécdotas de las mamis siempre hay varias en referencia a este tema: mierdas que se desbordan del pañal, cacas explosivas con el niño en pelotas que te estucan la pared, mamis que cortan la ropa del niño porque no saben como quitársela sin enmierdarlo aun mas (verídico)....

Pero a lo que iba.... ¿Por que nos preocupan tanto las cacas de nuestros hijos? Desde el mismo momento en que nuestro bebé suelta el meconio a nosotras se nos enciende un chip de que hay que mirar "eso" detalladamente. Si estamos acompañadas a la hora del cambio de pañal solemos ser mas discretas, pin pan fuera. Pero como estemos solas..... Sacamos el microscopio!!!! Aunque huela que tumbe de espaldas, nosotras con la nariz bien pegada, no vaya a ser que se nos escape algún detalle.

Voy a ser optimista y voy a decir que habré limpiado sólo unas 2000 plastas en los 26 meses de mi hijo y los 8 de mi hija, y la verdad es que las he visto de todas las formas y colores, desde las líquidas y color mostaza de la época de lactante, al plaston denso oscuro y aromático de mi hijo. La pregunta siempre es la misma: ¿esta caca es normal? Pues si, son todas normales salvo que haya sangre en ellas. Las que mas he trabajado son:
  • Liquidas o semiliquidas de color mostaza. Con grumos y sin grumos. Típicos de lactancia materna exclusiva.
  • Espesas color mostaza. Cuando caía algún bibe.
  • Verdes fosforitas. Tal cual. Mi hija se pegó un mes así de original. Tras cultivo no había nada de lo que sospechar.
  • Restos de comida como la piel de las lentejas, un proyectil de zanahoria que arrancó de un bocado y se tragó sin masticar, las semillas del kiwi...
  • Pelotillas como las de las cabras.
  • Pelotas como puños (algo le ha estreñido)
  • Pastelones pestilentes y oscuros.
  • Y por supuesto esas cacas coloradas que hacen que te de un vuelco al corazón hasta que de pronto caes que el niño comió macarrones con tomate hace dos días.
  • Con mocos. Evidentemente si se los tragan por algún sitio han de salir.
  • Con babas. Las abuelas suelen decir que eso es que le está saliendo algún diente.
  • Blanca!!! De reciente descubrimiento y que me generó una intensa alarma. Menos mal que una neurona se acordó del yogur griego del día anterior....

Mi conclusión es que son todas normales, que por mas que miremos no vamos a encontrar oro y que nuestras crías están divinamente. Pero da igual, esperamos ansiosas el siguiente cambio de pañal para su estudio, por si descubrimos algo nuevo.

Cristina Prieto

Madre loca e inquieta a la que le encanta escribir y compartir las experiencias y vivencias que me ha traído este desbordante mundo de la maternidad. Mi máxima: EL HUMOR. Porque con humor se vive y se aprende mejor.

2 comentarios:

  1. Jajajajajajaja Mi marido es de los que se asusta hasta cuando tiene hipo... ¡Con las cacas me tiene frita!

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    1. jajajaja pues nada, que los cambie él y se haga experto en la materia ;P

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