Aspectos a tener en cuenta al contratar un seguro de salud para la familia

En los últimos tiempos cada vez más personas piensan en contratar un seguro de salud para la familia por distintos motivos, como pueden ser el no tener listas de esperas como las que hay algunas veces en la Seguridad Social, o porque se quiere un médico en concreto o un pediatra o por el motivo que sea.

Pues bien, después de haberme dedicado unos cuantos años al mundo de los seguros (aunque ya no trabajo actualmente), me parecía obligatorio escribir este post para aclarar ciertas cuestiones relativas a los seguros de salud para los que se lo estén pensando. Y, sobre todo, voy a intentar explicarlo de una manera muy sencilla para que el mensaje sea claro.

Fuente: http://www.dreamstime.com/

En primer lugar lo que hay que tener en cuenta es que las compañías aseguradoras aplican carencias y preexistencias en los seguros de salud. ¿Y esto qué es? Muy sencillo:

Las carencias son unos periodos de tiempo en los que no se puede hacer uso de ciertos servicios, como la asistencia al parto, intervenciones quirúrgicas, psicología, ligaduras de trompas o vasectomías... Por ejemplo: Si quiero contratar un seguro de salud porque me quiero hacer una ligadura de trompas hay que tener en cuenta que durante X meses que determine la compañía no voy a poder hacérmela y, de mientras, tengo que pagar el seguro mes a mes.

Las preexistencias son todas aquellas dolencias que tenemos previas a la contratación y que la compañía aseguradora NO va a cubrir. Da igual que seamos conscientes de la dolencia como que no tengamos ni idea. En el momento de la contratación se cumplimenta una declaración de salud que ha de ser verídica, y la compañía se reserva el derecho de admitir o no la contratación o de excluir esa dolencia en cuestión.

Una vez aclarado esto, la conclusión más sencilla es que los seguros de salud se contratan cuando una persona está sana, de lo contrario las compañías aseguradoras no nos quieren. Es así de simple.

El segundo paso es elegir qué compañía queremos. Podemos tener referencias de alguna por algún familiar o conocido, o bien no tener ni idea. Lo mejor es buscar información en alguna correduría de seguros o mirar posibilidades por internet en webs de comparativas o en las propias compañías.

Por último y no menos importante es elegir qué tipo de seguro vamos a contratar. De salud, claro, pero es que las compañías tienen varias opciones para contratar, desde lo más básico hasta los servicios más completos. Lógicamente la variación de precio entre un extremo y otro es realmente importante. Y, evidentemente, no puedo quejarme si contrato un seguro básico y luego quiero que me cubran psicología, por poner un ejemplo. Que luego nos quejamos de que "este seguro no me cubre nada", cuando lo más acertado sería decir "esta opción de seguro se queda corta para lo que yo quería/necesitaba".

También hay que saber en relación con este tipo de seguros que no se pueden dar de baja en cualquier momento, sino que por la Ley de Contrato de Seguro solo se puede anular la póliza al vencimiento del año natural, es decir, a 31 de diciembre. Y, por supuesto, avisando a la compañía con dos meses de antelación tal y como indica dicha ley. Por seguir con el ejemplo de la ligadura de trompas, si yo he contratado este seguro solo para hacerme esta intervención y me la hacen en marzo, voy a tener que seguir con el seguro hasta que finalice el año por mucho que me fastidie.

El mundo de las compañías de seguros es muy amplio, muy denso y con mucha letra pequeña. En lo que hay fijarse siempre es que tengamos claro que den cobertura a aquellas necesidades que tengamos como prioritarias y que sepamos cuáles son las exclusiones más relevantes, aquellas que bajo ninguna circunstancia va a cubrir nuestra compañía.

¿Tenéis seguro de salud privado? ¿Estáis contentos con él? Si tenéis alguna duda en concreto sobre este tema procuraré aclararlo.

Cristina Prieto

Madre loca e inquieta a la que le encanta escribir y compartir las experiencias y vivencias que me ha traído este desbordante mundo de la maternidad. Mi máxima: EL HUMOR. Porque con humor se vive y se aprende mejor.

6 comentarios:

  1. Una información estupenda. Yo engo seguro de salud porque lo tuve toda la vida, Princess y mi marido no y estoy valorando qué hacer con eso.... Gracias por el post preciosa!

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    1. Yo casi siempre he tenido seguro privado. Antes lo teníamos todos y ahora sólo me he quedado yo por el momento, pero en cuanto pueda les vuelvo a meter en la póliza
      Besos

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  2. Yo si tengo un seguro privado y ya conocía todo lo que comentas. Lo del período de carencia, hasta cierto punto me parece normal que lo tengan... la gente podría hacerse el seguro el día antes de la operación y luego cancelarlo el día siguiente.
    Lo que si me sorprendió un poco cuando me enteré, fue de lo de las exclusiones. Un amigo mío que es diabético tuvo problemas con esto... esto si me parece algo injusto...

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    1. A ver... hay que tener en cuenta que las aseguradoras no van a asumir un gasto como es llevar un enfermedad a una persona que se hace una nueva contratación. Míralo de otro modo: se me quema el piso y como no tengo seguro, voy a contratar uno para que me cubra los daños del siniestro. ¿Verdad que se ve lógico que no lo vayan a cubrir? Pues en el ramo de salud es lo mismo... Jode, pero es lo mismo
      Besos

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  3. Vaya esto sí es un post útil! Gracias por compartir la información :)

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